La inteligencia de mercado analiza de forma global la demanda y la competencia internacional para identificar oportunidades de negocio. Permite diseñar una propuesta de valor basada en la diferenciación y la ventaja competitiva en los mercados de destino.
Revisión continua de información de mercados de destino para identificar huecos de oferta, ventanas comerciales desatendidas y tendencias de consumo. Análisis de la competencia directa e indirecta, orígenes competidores, calendarios de campaña y estrategias de precios en lineales de supermercado.
Evaluación del desempeño comercial de variedades club o protegidas (en fresas, arándanos, frambuesas y moras) orientadas a maximizar calibre, sabor, vida útil (shelf-life) y resistencia al transporte. Transformación de ventajas técnicas en argumentos comerciales diferenciadores, de alto impacto para retailers y consumidores.
En un mercado globalizado con múltiples orígenes y grandes actores, la inteligencia de mercado analiza las tendencias internacionales de la demanda para anticipar movimientos y asegurar una ventaja competitiva. Su aplicación estratégica permite descifrar el posicionamiento de los competidores globales y adaptar la oferta de berries a las exigencias de cada destino.